Dibujó con suavidad el último trazo del boceto. Los restos salidos del sacapuntas estaban por toda la mesa. La goma de borrar había dejado un rastro por todo el suelo. Pero por fin, el dibujo estaba terminado, solo le faltaba un poco de color.
Cogió del cajón su caja de acuarelas. Se notaba que estaba usado. Las manchas de colores se mezclaban por todos lados. Llenó un pequeño vaso con un poco de agua y mojó el pincel. Y así, comenzó una armonía de colores.
No importaba lo que estuviera pintando. Usó las tonalidades que quiso. Tiñó la luna de rojo, un rojo luminoso pero triste. Las estrellas no eran blancas ni amarillas, sino de otros colores, verdes, rosas, naranjas. ¿Qué más daba? Él era el que dibujaba.
El agua de la cascada caía hacia arriba, y no era azul ni de color transparente, era amarilla como el oro, brillaba cual rayo de sol. Y no eran peces lo que nadaba en ese agua, sino aves submarinas, que batían sus alas al ritmo del correr del agua. ¿Qué más daba? El dibujo era fruto de su imaginación.
En el cielo, las nubes tomaban tonos verde esmeralda. Un barco de vela volaba entre ellas. Sus velas lo llevaban hacia un castillo en el cielo. Un castillo de cristal. Llovía, pero no era agua lo que caía al suelo, sino perlas de nácar, que al tocar la hierba explotaban cual pompas de jabón. ¿Qué más daba? ¿No era él el que pintaba?
Y así, continuó con su acuarela. Deslizaba el pincel por todo el dibujo, sin importar qué colores utilizaba. Mezclaba y mezclaba, hasta alcanzar las tonalidades deseadas. Una vez estuvo acabado, lo cogió y lo observó. Sonrió. Tal como lo había imaginado. Allí estaba ante sus ojos de nuevo un fruto de su imaginación. Un dibujo que no entendía de realidad, ni de convencionalismos. ¿Qué más daba?
Por Jesús González Cuartero
¿Qué importa cual irreal fuera el dibujo si era perfecto dentro de la imaginación del autor? Hay veces que el mundo no nos deja llevar la vida que imaginamos, y por tanto tenemos que plasmarla de alguna forma, y no importa cómo sea, porque tú diriges y tú lo creas.
ResponderEliminarMuy bonito tu blog.
¿Cómo te he encontrado? Twitter... Soy cierta novata de farmacia que empezó a seguirte el otro día :)