"Cuando quieres algo, todo el Universo conspira para que realices tu deseo."
El Alquimista, Paulo Coelho

martes, 24 de diciembre de 2013

25

Noto la espalda entumecida. Todo el cuerpo me duele y siento el colchón tan duro como el suelo. Alguien me abraza por detrás.

Abro los ojos y veo el árbol de Navidad sobre mí. Estoy en el suelo, sin ropa, tapándome con la manta que uso para ver películas en el sofá. Tú tampoco llevas nada puesto y sigues durmiendo. La misma manta cubre tu cuerpo, que ha dormido esta noche junto al mío. Tu piel contra la mía.

Sonrío. Has sido el mejor regalo de Navidad.


Por Jesús González Cuartero

martes, 26 de noviembre de 2013

Cita

La gente va pasando por la calle. La noche está fría y, aunque las farolas llevan encendidas desde esta tarde, es también muy oscura. 
En las mesas de mi alrededor la gente conversa suavemente. Un violinista toca en un rincón del restaurante. Suena triste.
Es un lugar muy romántico. Las cortinas de terciopelo adornan las ventanas que dejan ver a la gente pasear. La luz es acogedora, las arañas de cristal multiplican muy débilmente los brillos por las paredes. Las mesas son todas redondas, son manteles preciosos y centros acordes a tal belleza. Los camareros son muy agradables, uno de ellos ya ha pasado tres veces a servirme un poco de vino blanco, para hacerme un poco más amena tu espera.
Las agujas del reloj se han movido ya dos horas, y el restaurante está a punto de cerrar.
El camarero se acerca a mi mesa.
-¿Desea algo más? Estamos cerrando ya.
-Nada más, muchas gracias-contesto con una triste sonrisa.- La cuenta si es tan amable, por favor.
-No se preocupe, el vino de esta noche corre de mi cuenta.
Aparto la mirada de él y se me humedecen los ojos. 

La vela de la mesa está a punto de ser consumida y has decidido no acudir a nuestra cita.


Por Jesús González Cuartero

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Carta De Presentación

Todos buscamos referencias. Referencias sobre un hotel, un lugar para ir de vacaciones, una bebida, una marca de ropa e incluso, cómo no, de otras personas. Y las buscamos en gente  que conoce a esas personas. Hacemos preguntas para andar sobre un terreno sólido, o para ver si nos va a convenir o no. Y nunca se nos debe olvidar que una referencia no es más que una opinión.

Espero que todas las referencias que te han dado sobre mí hayan sido horribles. De esa manera me demostrarás valentía al atreverte a ir más allá. Y así un día te sorprenderás al conocer mi  verdadera carta de presentación.

Por Jesús González Cuartero

viernes, 11 de octubre de 2013

Tarta de fresas

Las fresas se ven perfectas. Llevaba tiempo sin ver unas fresas tan jugosas como éstas. ¿Te acuerdas de las últimas fresas que comimos juntos? Estas las estoy cortando para una tarta.
El horno aun me da siete minutos hasta que pueda poner la tarta a cocer. Me da tiempo de sobra a terminar la tarta. Qué tartas te hacía y cómo te encantaban.
Y los besos, las caricias. Qué recuerdos.
Aún sueño algunas noches contigo. Unas veces sueño que estás en la cama, otras veces, que apareces por la ventana. Ya sabías que me encantaría volar.
¡Vaya! El horno ha empezado a sonar, ya tengo la tarta hecha así que voy a meterla. En media hora estará lista.
También sueño que me abrazas, me agarras. Echo todo eso tan de menos. Pero son todo recuerdos.
El agua cae por el filo del cuchillo, el jugo de las fresas cae como la sangre de aquella noche.
Son todo recuerdos, y no creo que levantes el hormigón del sótano para venir a por mí.

Por Jesús González Cuartero.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Una bombilla parpadea en una esquina del salón. Alguien debate en el televisor. 
En el cristal de la ventana las primeras gotas de lluvia golpean débilmente. 
El silbido de la cocina indica que el agua está lista para el té. 
El segundero marca el paso del tiempo en el reloj. 
Una melodía en el móvil indica que un mensaje ha llegado. En él unas palabras: "Nunca habrá nada más. Lo siento"
No hay más segundos en este momento. La tetera ya no se oye. Fuera la lluvia no golpea el cristal. Nadie grita en el televisor. No se ve la luz parpadear. 


Por Jesús González Cuartero

domingo, 26 de mayo de 2013


"Rule number four, gotta be looking pure."

How To Be A Heartbreaker. Marina & The Diamonds.

jueves, 2 de mayo de 2013

Valiente

Nos hemos encontrado, qué dichoso es el destino.

Hemos estado hablando y al final, has decidido preguntar.

Si fuese más valiente, te habría dicho que te echo de menos.



Por Jesús González Cuartero

sábado, 30 de marzo de 2013


"How do you think I feel when you call my name?
You got me confused by the way I changed."

Call My Name, Cheryl Cole.

jueves, 28 de marzo de 2013

Cita para uno

Encendió la última vela perfumada y echó un vistazo rápido al piso. Salió al pasillo y llamó al ascensor. Cuando las puertas automáticas se abrieron, entró y pulsó el botón de la planta baja. Salió a la calle.
Fuera, los coches iban y veían por la gran avenida, los peatones llevaban sus cafés de un lado para otro. Otros iban hablando por el móvil o escuchando música con los auriculares puestos. 
Miró el reloj. Las cinco en punto de la tarde. 

Entró de nuevo a su edificio, por la puerta giratoria. El portal estaba bien iluminado, una alfombra de terciopelo rojo cubría el frío suelo de la sala. Saludó al portero, que permanecía en la portería leyendo el New York Times de ese día.
Esperó a que el ascensor se abriese y una vez vez hubo entrado en él, pulsó el botón de la planta diecisiete. El ascensor era muy opulento. Un gran espejo en una de las paredes y otra alfombra roja en el suelo. En otra de las paredes, un candelabro eléctrico iluminaba con luz cálida el habitáculo. Se detuvo, indicando con una voz de mujer el piso diecisiete.

Salió y se dirigió la puerta D. El portal emanaba un ligero olor a lavanda, que se hacía más intenso a medida que se acercaba al apartamento. Perfecto.
Abrió la puerta. El lugar estaba iluminado con una tenue luz, las velas perfumaban el lugar con olor a lavanda y rosas. Dejó el abrigo en un perchero estratégicamente colocado al lado de la puerta. Perfecto.

En el salón, una mesa perfectamente preparada. Una silla frente a otra. Mesa para dos. Tres platos en cada lado y cuatro cubiertos para cada posible comensal. Seis copas de cristal de bohemia brillaban con la luz de las velas. Perfecto.
El perfume a lavanda y rosas dejó paso al exquisito olor de la cena. Miró el reloj, las cinco y 10 de la tarde. Empezó a sonar de manera espontánea una voz de hombre. En el tocadiscos, Michael Bublé había empezado a cantar. El volumen de la música era suave, para poder conversar. Perfecto.

Probó uno a uno cada plato. Todos al punto de sal, a la temperatura adecuada. El vino era de excelente calidad. Perfecto.
Cuando hubo terminado de cenar, esperó un momento aún sentado a la mesa. Comenzó a sonar "Save the last dance for me" Tomó una mano imaginaria y se puso a bailar en el centro del salón. La alfombra amortiguaba el sonido de los zapatos en la madera. Perfecto.

Cuando terminó la canción, se sentó en el sofá. El disco había terminado. El ambiente era perfecto para seguir conversando.

Lo había planeado todo al detalle, estaba muy cerca de la cita perfecta. 

Y cuando lo hubiese conseguido, estaría preparado para invitar a la persona adecuada.

Por Jesús González Cuartero.

martes, 5 de marzo de 2013

Acariciando Nuestra Piel

De vez en cuando es bueno saltar y tropezar. Sentir el roce del suelo en las rodillas y el escozor que causa la herida, sentir la sangre realizarse por tu piel. 
De vez en cuando es bueno correr bajo la lluvia. Sentir el agua calar la ropa y cada uno de tus huesos, saltar en los charcos y tiritar mientras se mojan los dedos de los pies. 
De vez en cuando es bueno llorar, dejar correr como un hilo de agua las imágenes que han pasado por tu retina que no quieres seguir recordando.

Pero siempre es bueno saltar y dejarse llevar, volar más allá de donde podamos imaginar. Porque no hay mejor sensación que la del viento acariciando nuestra piel.



Por Jesús González Cuartero


sábado, 16 de febrero de 2013

Caprichoso

Llevo desde entonces pensando en que te encontraría por ahí. Dándole vueltas a la cabeza, imaginando que nos vamos a cruzar. 
Entre toda la gente, puedo hacer algún gesto sutil, algo simple, una sonrisa, un guiño, un algo, no sé. Algo que cuando veas me reconozcas, y sonrías. 
El destino es tan caprichoso que mientras iba sumido en mis fantasías, nos hemos cruzado.
Ni guiños ni sonrisas, el corazón me ha dado un vuelco y los nervios han aflorado en el estómago. 
Aunque no lo creas, tengo más vergüenza que tú, y mientras decidía si me daba la vuelta a buscarte, ya se ha hecho tarde. 

Has desaparecido entre la gente. 



Por Jesús González Cuartero

martes, 12 de febrero de 2013

Abismo

Nunca supo dónde llevaba el agujero y aún así saltó al abismo, porque una vez le enseñaron que siempre se arrepentiría de las cosas que no hiciese. 
Llegó al fondo mucho antes de lo esperado y se dio cuenta de que en aquel lugar no había nada que encontrar. 
Decidió salir de la oscuridad y guardar aquel recuerdo no como otro fracaso, sino como una experiencia más que cada vez lo acercaba más al abismo correcto. 



Por Jesús González Cuartero

miércoles, 30 de enero de 2013

Sequoia

Imagina una semilla. Una semilla de apenas 4 mm de diámetro. Una semilla más pequeña que una de las perlas que llevan nuestras madres. Esa semilla, que puede parecer tan insignificante, llegó un día a convertirse en "General Sherman", el árbol más grande del planeta. Una semilla que se alojó en uno de los paisajes más bellos de la Tierra. En esa pequeña e insignificante semilla estaba toda la historia de esta secuoya. Todo lo que es hoy en día.

Tengo 21 años, y aunque ahora os voy a hablar en primera persona, estas líneas pueden aplicarse a cualquiera de nosotros. 
Tengo 21 años, estoy en la mejor etapa de la vida. Y si he llegado hasta aquí, nada ni nadie puede pararme ahora. Dentro de mí está todo lo que soy y todo lo que seré, al igual que en esa insignificante semilla, porque en esta vida, las pequeñas acciones hacen grandes historias. Tengo en mí todo el potencial para hacer grandes cosas y para decidir hacia dónde, cómo y con quién quiero verme crecer.
Es hora de hacer locuras, de dejar crecer esa semilla, de empezar a extender las raíces y dejar crecer las hojas. De abrir las alas y volar, de estirar el cuerpo y correr, de saltar al agua, de caer. Porque es necesario perderse para encontrarse a uno mismo.
Llevo 21 años intentando ser auténtico, natural, espontáneo. 

Es hora de que cada uno abramos nuestras alas y echemos a volar, porque dentro de nosotros está el cuento de nuestra historia.

Howl.

sábado, 26 de enero de 2013

sábado, 19 de enero de 2013



"You're like a laserlight, burning up
Burning down on me"

Laserlight, Jessie J.

martes, 1 de enero de 2013

Jugar con la nieve.

"Salir a jugar con la nieve"
Así escribió de manera lenta y con letra muy clara en el renglón de su libreta. Alguien le contó que debía escribir una lista con las cosas que quería conseguir en ese nuevo año.
Dejó el lapicero sobre la mesa y dejó la libreta sin cerrar. Se colocó el abrigo y los guantes, gorro y bufanda.
Abrió la puerta del patio y salió al jardín como muy bien se había propuesto.
Apenas tenía 7 años y ya le habían dicho lo que debía hacer. Pero él tenía claro que lo que quería, era salir afuera, con todo blanco, y jugar con la nieve.

Por Jesús González Cuartero.