Todos buscamos referencias. Referencias sobre un hotel, un lugar para ir de vacaciones, una bebida, una marca de ropa e incluso, cómo no, de otras personas. Y las buscamos en gente que conoce a esas personas. Hacemos preguntas para andar sobre un terreno sólido, o para ver si nos va a convenir o no. Y nunca se nos debe olvidar que una referencia no es más que una opinión.
Espero que todas las referencias que te han dado sobre mí hayan sido horribles. De esa manera me demostrarás valentía al atreverte a ir más allá. Y así un día te sorprenderás al conocer mi verdadera carta de presentación.
Por Jesús González Cuartero
No hay comentarios:
Publicar un comentario