Es el segundo día que estás aquí conmigo y has decidido abrazarme en el sofá. Ya no puedo concentrarme en la película que estamos viendo. Toco tus dedos con suavidad y me miras. Primero a los ojos y después tu mirada baja a mis labios.
Te lanzas y es mi perdición.
No sé cómo pero hemos llegado a mi cama y la ropa está tirada en el suelo. Tus labios recorren mi cuello y llegan a mi oreja. Muerdes. Los dedos de tus manos están entrelazados con los míos y no puedo mas que morderme el labio. Consigo soltar una mano y pasarla por encima de tu cuello, agarrando tu pelo.
Sábanas, miradas, besos, caricias. Te siento tan cerca que tu pulso y respiración van con los míos. Por tu frente resbala una gota de sudor y mi piel se humedece con la tuya.
Bajo mi mano por tu espalda, que arde como el fuego.
...
Despierto a tu lado. Aún estás durmiendo. Te beso. No abandones nunca esta cama.
"Me muero por abrazarte y que me abraces tan fuerte"
Howl
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