"Cuando quieres algo, todo el Universo conspira para que realices tu deseo."
El Alquimista, Paulo Coelho

miércoles, 8 de marzo de 2017

Adalev

Ya llevo un rato fijándome en que me estás mirando. Las luces parpadeantes no pueden ocultarlo. Le doy un trago a mi copa y decido ir a buscarte. Ya habíamos hablado antes y sabíamos que íbamos a estar en el mismo sitio.
Me acerco a ti y te toco la espalda suavemente a la altura de la cintura. Te das la vuelta y sonríes al verme. Esos ojos.
Tras casi una hora hablándonos a gritos al oído, hemos decidido salir a la calle y vamos en un taxi al hotel.
Amanece.
Despierto con tranquilidad al entrar la luz por la ventana. No estás en la cama. En tu lugar, veo una nota en la almohada: "No consigo encontrar mi camiseta, me llevaré la tuya, lo siento." Sonrío. 
Salgo de la cama y voy al baño a lavarme un poco la cara. Creo que el recuerdo de esta noche tardará mucho en volar de mi mente.
Me apoyo en la ventana y miro hacia la calle. La ciudad empieza a despertar. Consigo ver mi camiseta. Y consigo verte a ti mirando hacia aquí. Pensarás que aún estoy en la cama, pero estoy en la ventana viendo cómo subes a un taxi que acaba de parar frente a ti.


Mi corazón desea profundamente volverte a ver.



Si quieres leer la otra parte: Velada


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