Llegó el otoño.
Llegó el otoño formando una alfombra ocre en las aceras.
El frío helado llegó para congelarlo todo. Y congeló todo menos tu mirada.
Tu mirada cálida que me hipnotiza, me hunde en el mar como un remolino e ilumina el fondo como una hoguera.
Llegó el otoño.
Y nos pilló abrazados
Y pilló a mis pestañas enredadas en tus pestañas.
A mis labios fundidos con tus labios.
Y nos pilló a ti y a mí perdidos en mis sábanas.